El costo de esperar
* Por Juan Manuel Gomez Margeri Imaginá que en enero de este año alguien tenía diez mil dólares. Los guardó. No los gastó, no los dilapidó, no los perdió en ninguna mala decisión. Simplemente los puso en un lugar seguro y esperó a que el panorama se aclarara. Hoy, diez meses después, esa persona sigue teniendo diez mil dólares. Y ahí está el problema.


